Año 1989, código 073130/4. Obra de Jes Goodwin. Se supone que representa a un campeón con cabeza de Desangrador, muy de la época de Realms of Chaos.
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viernes, 18 de febrero de 2022
lunes, 29 de marzo de 2021
miércoles, 27 de enero de 2021
CH2 Mighty Zog Arkwright
Mighty Zog Arkwright es un guerrero de la gama CH2 (1987). Un señor muy molón con una impresionante armadura y casco.
miércoles, 20 de enero de 2021
Valkia the Bloody
domingo, 17 de enero de 2021
Champion of Khorne
Un Campeón de Khorne de Jes Goodwin de 1989 (ref 073130/4). Es de la época de los libros de Realms of Chaos. Me hace gracia la cara de Desangrador en miniatura que tiene en la punta de la cola.
domingo, 5 de julio de 2020
Chaos Familiars
Estos bichejos eran parte de la gama Chaos Familiars (1991) y representan versiones en miniatura de los cuatro grandes demonios del Caos. Esculpidos por Jes Goodwin.
martes, 4 de junio de 2019
Hombre bestia de Khorne
He aquí un nuevo hombre bestia para mi colección particular. Esta vez un bichejo de Khorne ochentero. Opté por colores bastante chillones, sobre todo ese collar de Khorne en verde cegador, creo que queda muy impactante sobre el rojo. El escudo está mejor en persona...
domingo, 17 de abril de 2016
Devorador de Almas
Listo:
Jugando con el photoshop, jeje:
Bonus pic:
Como podeis ver, he usado técnicas muy de la época de la mini, como el pincel seco (lo utilicé prácticamente en todo). La mini tiene tanto detalle y tan bien hecho que el pincel seco es una forma muy sencilla de resaltarlo:
Jugando con el photoshop, jeje:
Bonus pic:
Una miniatura muy divertida de pintar, que es fácil que quede bien y resultona. Puede añadírsele tanto detalle y esfuerzo como se quiera. Por ejemplo, la parte de atrás del faldón, que es plana, es una buena oportuniad para hacer algún freehand y volverse loco pintando calaveras o lo que sea. ¿Problemas de la mini? Pues los de toda figura enorme de metal: el peso, el transporte, las dificultades para manejarla mientras la pintas, etc.
¿Qué os parece?
lunes, 11 de abril de 2016
Devorador de Almas [WIP]
Tengo esta anciana miniatura de plomo en casa desde hace un tiempo. El otro día me armé de valor y empecé a pintarla. La miniatura, de Trish Morrison, es una puñetera pasada:
Las alas serán azulonas, aunque no tanto como en las fotos. Dadme un poco de tiempo y veremos los resultados.
sábado, 7 de noviembre de 2015
Dos engendros (más)
Todos conocéis mi afición por los Engendros del Caos. Estos días he construido/pintado estos dos:
Malauva era antaño un marine de la Legión Negra que rezó a demasiado a Khorne. Cansado de tal servilismo, el Dios de la Sangre lo transformó en un engendro capaz, como mucho, de gruñir:
Baboso era antaño... otra cosa. Nurgle cogió la pinza de un Haruspex, un estandarte de los Bárbaros del Caos, varios tentáculos y masilla, y creó este mediocre engendro (asumámoslo, esta mini me quedó fea de cojones):
lunes, 2 de noviembre de 2015
¡Khorne!
He terminado unos cuantos Desangradores:
Grupo de mando:
Heraldo de Khorne. ¡Rarrrrg!:
Grupo de mando:
Heraldo de Khorne. ¡Rarrrrg!:
Quería darles una base con aerógrafo sin complicarme mucho, siguiendo un esquema rojo y negro, y después añadir los detalles. Al final, y dado el esfuerzo empleado, creo que han quedado bastante bien.
Otra foto de bonus donde se aprecia mejor el conjunto:
sábado, 20 de junio de 2015
¡Diezmo de Sangre!
Ya sabéis que hace poco salió el demencial Códex Legiones de Khorne (o Daemonkin si lo preferís). Como habitual del Caos, no pude evitar fijarme en él. Una de las reglas más interesantes de códex es la del Diezmo de Sangre. A medida que vas matando unidades y personajes enemigos vas ganando puntos de Diezmo, que luego puedes usar para que tus unidades sean más fuertes y letales, o para invocar más demonios. Como a Khorne le da igual quién muera, ¡también ganas puntos si son tus unidades las que sucumben! Me parece una regla muy divertida y acorde con el espíritu del Dios de la Sangre.
Inmediatamente se me ocurrió hacer algún tipo de contador para los puntos de Diezmo. Encontré estas calaveras en una tienda de todo a cien, por 1€ (se supone que son para hacer bisutería y vienen taladradas):
Luego construí este símbolo de Khorne con cartón y lo pegué en una base grande. El palito que sobresale es una matriz lijada a medida:
Y entonces ocurre la magia:
Hasta ocho calaveritas puedes meter ahí, ya que puedes tener un máximo de 8 puntos de Diezmo. Ayer lo probamos y, además de funcionar muy bien, parece una pieza más de escenografía (mi oponente era el que manejaba Khorne y se lo pasó como un tonto metiendo y sacando pequeños cráneos).
Una de mis ideas iniciales fue hacer esto mismo con una miniatura de portaestandarte, para ir metiendo las calaveras en el mástil. No os lo recomiendo porque sería muy inestable, pero si algún valiente quiere probarlo... molaría mucho.
jueves, 2 de abril de 2015
¡Sangre para el Dios de la Sangre!
Un rato sin nada que hacer + poliestireno + cutter = monolito caótico de Khorne.
La idea no es mía, la vi en alguna parte de internet y simplemente me apeteció hacer el experimento. Teniendo en cuenta el esfuerzo y el tiempo que invertí en él (cercano a cero), el resultado es inmejorable.
Hace poco me hice con un bote del efecto sagre de GW, cuyo nombre es precisamente el título de esta entrada (Blood for the Blood God). Me ha parecido un producto muy, muy bueno, fácil de usar y con excelentes resultados. Tal vez debería hacer una reviú de esas...
jueves, 6 de junio de 2013
¿Lord of Battle de Khorne en 40K? ¡Claro!
¡Bien! Dentro de poco podré ponerle un pequeño motor a mis "miniaturas" e ir al trabajo montado en ellas. No sé cómo será de grande eso, pero yo calculo que unos tres metros y doscientos kilos de plástico.
martes, 4 de septiembre de 2012
Campaña de Chiros: Khorne [relato]
Ignatius avanzó cautelosamente entre las sombras del fondo del Desfiladero. A sus espaldas pudo oír los sutiles sonidos provocados por el resto de su escuadra de exploradores a medida que se movían entre los arbustos lanza y las grandes hojas de las palmeras. Se estaban acercando al final del Desfiladero Nero, un surco profundamente abierto en la roca gris de las montañas, un estrecho paso entre las llanuras Pevian y las tierras altas de cultivo.
El jefe de la estación hidropónica había enviado a Ignatius con sus ocho hombres a través del Desfiladero con una simple misión: comprobar que no había nada extraño al otro lado, en las llanuras. Varios días atrás se habían visto extraños bólidos nocturnos cayendo más allá de las montañas, rojas cintas de fuego que parecían naves en reentrada o pequeños asteroides ardiendo en la alta atmósfera. Los encargados de la estación querían asegurarse de que nada iba a enturbiar la duradera paz de las granjas, nada más. Eso, y mantener los beneficios de la última estación.
Ignatius llegó al final del desfiladero y miró abajo, al valle. Vio humo, un humo negro y espeso que se alzaba desde donde debería haber estado la primera aldea. Oyó un lejano eco que no supo identificar, un ruido profundo y prolongado que ceso de pronto. Comenzó el descenso con sus hombres siguiéndose, convencido cada vez más de que algo iba terriblemente mal.
Cráneos.
Cientos de cráneos ensangrentados, cubiertos de fango y otras sustancias irreconocibles, adornaban la extensión yerma y calcinada que hasta la semana pasada era un asentamiento de cazadores. Era, por lo visto, el único esfuerzo que los atacantes habían hecho después de matar a todos los habitantes: no habían saqueado nada, no se habían interesado por los equipos de radio, no habían tocado los cuerpos destrozados, que yacían donde habían caído.
Ignatius oyó a sus espaldas un alarido tan violento que prácticamente se tiró cuerpo a tierra. Se giró aterrado y vio tres gigantescos guerreros en servoarmaduras carmesíes, colosos cubiertos de sangre que emergían aullando de la vegetación. Casi en el instante mismo de volverse, vio como el primero de ellos convertía a uno de sus hombres en un surtidor de sangre con un hacha descomunal. El segundo cargó como un poseso contra Sven, que descargó su rifle láser sobre su pecho de forma mecánica, eficaz, militar. Sven siempre había sido metódico. El guerrero carmesí ni siquiera se detuvo, a pesar de que su placa pectoral humeaba por la sobrecarga láser. Sven murió mientras trataba de recargar su rifle, con la cabeza separada del cuerpo.
Durante tal vez medio segundo, Ignatius sopesó la huida. Luego empezó a disparar loca, ciegamente, hacia los guerreros que parecían no inmutarse.
Minutos después, Lord Skarragh, Señor de Khorne, se acercó a la escena de la matanza mientras varias docenas de Berserkeres surgían de entre los arbustos. Los nueve exploradores yacían muertos, en estados más o menos reconocibles. Lord Skarragh vio los emblemas de las Fuerzas de Defensa Planetaria y casi sonrió. Levantó el torso de Ignatius, separado de sus piernas, y acarició el rostro distorsionado del hombre con sus cuchillas relámpago. Luego agarró el cráneo de Ignatius y, distraídamente, lo estrujó hasta que restos líquidos de lo que había sido su cabeza resbalaron por su antebrazo. Arrojó el despojo a un lado y miró a los bersérkeres que lo rodeaban.
- ¡En tres días solo he matado a cien insectos humanos! ¡No hay descanso para los que sirven a Khorne! ¡Ahogad este planeta en sangre y horror, no descanséis, no paréis de extender Su palabra!
Con un rugido demente, los psicóticos marines respondieron:
- ¡SANGRE PARA EL DIOS DE LA SANGRE!
Y formaron una marea roja de ceramita y hachas que se precipitó al desfiladero, hacia las granjas, hacia las colmenas, hacia los baluartes leales, hacia la matanza.
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